Un amiguete me contaba esto el otro día con una copa de mas:
“Hace unos meses sufrí por primera vez en mi vida de un despido. Se siente uno como una verdadera porquería cuando le despiden así, me había matado a trabajar, hacía sólo unos meses que había ascendido y un viernes estaban tan contentos conmigo y un lunes me despidieron. Todavía no lo he superado, se siente uno completamente impotente al ver que da igual lo que hagas, que mi vida está en manos de gente que no conozco y que pueden hacer lo que quieran conmigo en cualquier momento. Me quedé hecho polvo, todavía hoy me cuesta buscar trabajo porque pienso que si me maté a trabajar y me despidieron de esa manera también lo pueden hacer en el próximo trabajo. Se siente uno impotente al comprobar que para algunas personas no soy mas que una porquería y que estoy en sus manos y que todo lo que haga será en vano.
Fue simplemente otro de los muchos atropellos que tuve que sufrir tras tomar contacto con este grupo de… no sé como calificarles. No sabría decir cuál es la canallada mas grande que he sufrido desde que he tomado contacto con esta gente, cual es la ruptura mas grave o cual es la situación mas estresante por la que me han hecho pasar. Han sido tantas en estos años que me resulta imposible hasta asimilarlas.
No te puedes imaginar como me he esforzado en este trabajo, como luché, como estudié, como tuve que superar todas las pruebas, como aguanté a ciertos compañeros cosas que hasta ahora no había tenido que aguantar en ningún trabajo. Esta es otra mancha negra en mi historial, mi primer despido, y el responsable parece ser la misma persona.
Tuve que soportar numerosas situaciones estresantes las 24 horas del día, estaba el loco con el que había tomado contacto en este grupo, la investigación que también era bastante estresante, todos los boicots de mi trabajo, las rupturas de relaciones, la crisis nerviosa y el enfrentamiento con un vecino, tener que volver al pueblo, dios mio… es que me cuesta hasta enumerarlas.
Pero nada importaba. Ademas de todas esas canalladas que ya había sufrido tuve que aguantar como compañera de trabajo nada menos que a la chica con la que había tenido tantos problemas. La mujer mas indeseable que he conocido en toda mi vida había hecho la rosca como nadie sabe hacerla y se había ganado un puesto en mi empresa, y seguramente sin exámenes ni procesos de selección como los que tuve yo que superar. Se pasaba todo el día escuchando lo que hacía. Ella tomó varias decisiones muy importantes y estresantes respecto a mi trabajo y tuve que soportar comentarios hasta de mi paquete y multitud de situaciones incómodas que nunca en mi vida había tenido que soportar antes en un puesto de trabajo.
Habían tomado muchas decisiones muy importantes en mi vida y siempre suponían una ruptura y un fracaso y en mi trabajo no sólo no me ayudaron sino que aumentó mi estrés hasta niveles que muy pocas veces había tenido antes en un trabajo. Hasta corrieron multitud de rumores absurdos entre mis compañeros.
Tanto estrés tenía que no me importaba ser despedido. Haciendo gala de su forma habitual de hacer las cosas me despidió. Sin inmutarse, me despidió de un trabajo que había conseguido por mi mismo y en el que había conseguido un ascenso hacía solo unos meses. Para tranquilizarme me hicieron creer que me contratarían de otra forma. María se burló de mi al decirle que esperaba ese nuevo contrato.
Imagino que ella sigue trabajando allí, la vi hace poco en un supermercado, al parecer el loco le dijo que yo estaba allí. Es una hábil manipuladora y me da hasta miedo pensar que después de todas estas canalladas todos estos años puede ser informada en cualquier momento de mi vida privada y hacer dios sepa qué cosa. Todos la apoyan y la arropan haga lo que haga, es increíble.”